

Hay una imagen poderosa que todos podemos imaginar: un TIGER saliendo de la pantalla de un celular. No porque el celular sea el enemigo, sino porque un verdadero TIGER no está hecho para vivir dentro de una pantalla.
Un alumnos de Cumbres Lomas está hecho para estar presente. Para aprender. Para convivir. Para crecer. Y hoy, como comunidad, estamos dando un paso importante para hacerlo posible.
Implementar una jornada Phone Free School no se trata de quitar algo, se trata de crear las condiciones necesarias para que el aprendizaje ocurra con mayor profundidad.
Diversos estudios han demostrado que la sola presencia de un celular —incluso sin usarse— reduce la capacidad cognitiva disponible. El cerebro divide su atención de manera inconsciente, disminuyendo la concentración, la retención de información y la calidad del pensamiento.
Esto impacta directamente en procesos clave como:
Al eliminar esta distracción durante la jornada escolar, se favorece un entorno más propicio para el aprendizaje.

La evidencia internacional respalda este tipo de medidas:
Esto no significa eliminar la tecnología de la vida de los alumnos, sino delimitar espacios específicos donde el enfoque principal sea el aprendizaje y la convivencia.

La implementación de una política Phone Free School busca asegurar que el tiempo dentro del colegio esté dedicado plenamente a las actividades académicas y formativas.
Durante la jornada escolar:
Este tipo de políticas ya se aplica en numerosos colegios a nivel internacional, con resultados positivos tanto en el rendimiento académico como en el clima escolar.
El éxito de esta medida depende del acompañamiento de toda la comunidad educativa: alumnos, profesores y familias.
Más que una restricción, es una herramienta que permite proteger el espacio escolar como un entorno de aprendizaje, desarrollo personal y convivencia.
Seguiremos trabajando juntos para ofrecer a nuestros alumnos las mejores condiciones para crecer, aprender y desarrollar todo su potencial.